
La Casa del Pueblo se consolida como un espacio emblemático que trasciende su valor histórico para convertirse en un punto de encuentro que promueve la identidad y la convivencia entre las familias yucatecas.
En respuesta a la necesidad de más espacios culturales, este recinto abrió sus puertas para albergar una muestra artística de danza y folclor, destacando el talento, compromiso y liderazgo de las mujeres en la construcción del tejido social.
El presidente estatal del PRI Yucatán, Gaspar Quintal Parra, afirmó que el partido ha sabido transformarse para fungir como un facilitador de la unidad ciudadana en un contexto marcado por la polarización.
“La Casa del Pueblo no es un espacio cerrado, sino un centro cultural accesible para todas y todos. Estamos fomentando la danza, el folclor y la enseñanza de la lengua maya porque creemos que el arte es una herramienta fundamental para unir a las familias y fortalecer nuestro tejido social. La identidad se defiende con acciones”, expresó Quintal Parra.
El evento fue organizado por el Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI) Yucatán, encabezado por Diana Molina Aguiar, quien subrayó la importancia de que la política sirva como un medio para impulsar el desarrollo cultural y económico.
“Cuando las mujeres generan espacios, la cultura florece. Promover la lengua maya y el folclor es una forma de resistencia y orgullo que fortalece la autonomía de las mujeres en todo el estado”, señaló Molina Aguiar.
La jornada incluyó expresiones como jazz, danza folclórica y actividades en lengua maya, bajo la coordinación de la maestra Nayeli de Valencia, del Centro de Arte Ko’ox, integrando la participación de artistas de Yucatán y Campeche.
Esta iniciativa fortalece el vínculo del partido con el sector cultural y creativo, así como con la ciudadanía que busca espacios alternativos de expresión, distintos a los esquemas tradicionales.
Con estas acciones, el PRI Yucatán y el ONMPRI reafirman su política de apertura, apostando por una plataforma donde la cultura, la lengua maya y la identidad regional se convierten en pilares del desarrollo social que demanda la entidad.
