0 0
Read Time:3 Minute, 44 Second

MÉRIDA, YUCATÁN, 11 de agosto de 2026.— La diversidad agrícola, los conocimientos ancestrales y los usos tradicionales de la milpa y la chaya maya fueron protagonistas de la Segunda Feria de la Milpa y la Chaya Maya, encuentro que reunió a comunidades, productores y especialistas para destacar el valor del patrimonio biocultural de Yucatán.

La actividad fue organizada por el Centro Estatal de Capacitación, Investigación y Difusión Humanística de Yucatán (Cecidhy) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), en el marco de las Jornadas Nacionales por la Divulgación y las Humanidades.

Durante la jornada se compartieron experiencias y conocimientos relacionados con la diversidad de cultivos, los usos tradicionales de las plantas y las prácticas que caracterizan al sistema de producción de la milpa maya, con énfasis en la necesidad de conservar estos saberes y garantizar su transmisión a las nuevas generaciones.

Al inaugurar las actividades, el director del Cecidhy, Villevaldo Pech Moo, resaltó que la milpa maya constituye un sistema tradicional de producción sustentado en la diversidad de cultivos y en el aprovechamiento integral del territorio.

Explicó que la preservación y fortalecimiento de este modelo se encuentran vinculados con el Renacimiento Maya, impulsado por el Gobernador Joaquín Díaz Mena, particularmente mediante la directriz “Pueblo maya, raíz y razón de ser”, así como con las acciones orientadas a fortalecer la soberanía alimentaria de Yucatán.

Pech Moo también subrayó la importancia cultural y alimentaria de la chaya y dio a conocer que se trabaja en mecanismos legales y técnicos que permitan comprobar y certificar sus características nutricionales, con la perspectiva de obtener un reconocimiento oficial o una denominación de origen para la especie Cnidoscolus chayamansa.

Destacó que esta planta forma parte de la alimentación y de los conocimientos ancestrales de las comunidades mayas, por lo que consideró fundamental continuar investigando sus propiedades y preservar las prácticas relacionadas con su utilización.

A su vez, la subsecretaria de Tecnología e Innovación, Judith Ortega Canto, señaló que este tipo de encuentros permiten acercar la ciencia y la investigación a los conocimientos tradicionales de las comunidades.

Indicó que la feria representa una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan la relevancia de la milpa y de especies como la chaya, tanto por su importancia alimentaria como por su vínculo con la identidad cultural de Yucatán.

Como parte del programa académico, Abelardo Navarrete Yabur ofreció la conferencia “La chaya, un recurso medicinal, guardián de la salud en el patio o el jardín”, donde explicó la manera adecuada de consumir esta planta, ya sea hervida o tostada, con el propósito de reducir la presencia de compuestos que utiliza como mecanismo natural de defensa.

Durante su participación también abordó las propiedades nutricionales de la chaya y destacó la presencia de nutrientes como vitamina C, hierro, calcio, fósforo, magnesio, sodio, cobre y zinc.

En tanto, Bernardo Caamal Itzá presentó la ponencia “El ichkool o la milpa de los pueblos mayas del ayer, hoy y de mañana”, en la que expuso que la milpa debe entenderse no solamente como un espacio agrícola, sino como una forma de organización del trabajo, del territorio y de la vida comunitaria.

Explicó que la diversidad es uno de los principales elementos que caracterizan a la milpa maya, donde cultivos como maíz, frijol y calabaza conviven y permiten un aprovechamiento integral del territorio, al tiempo que sostienen prácticas alimentarias y conocimientos transmitidos de generación en generación.

La feria también contó con actividades culturales, entre ellas la participación del ballet folclórico infantil de Tekantó, así como presentaciones de la vocalista Sandra Canto Basto y del cantante José Luis Cruz Ramírez.

Además, productores provenientes de Dzitás, Kantunil y Espita, así como de las comisarías de Xoy, en Peto, y San José Oriente, en Hoctún, participaron con productos, alimentos y artesanías representativas de sus comunidades.

Entre la variedad expuesta se encontraron distintas especies y variedades de maíz, espelón, calabaza y miel, además de productos elaborados con estos recursos, como jabones, vinos, gelatinas, horchatas y tortillas.

La muestra también permitió degustar alimentos tradicionales de la gastronomía yucateca, entre ellos empanadas, panuchos y tamales, además de exhibir prendas bordadas y otros productos derivados de los conocimientos, técnicas y prácticas que forman parte de la identidad de las comunidades.

De esta manera, la Segunda Feria de la Milpa y la Chaya Maya se consolidó como un espacio de encuentro entre ciencia, cultura y saberes comunitarios, destacando la importancia de preservar la diversidad biológica y los conocimientos ancestrales que mantienen vigente el patrimonio biocultural de Yucatán

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %