
París, 28 de septiembre de 2025 — En una noticia que se celebra con júbilo entre conservacionistas, zoológicos y amantes de la fauna, el Parque Zoológico de París dio la bienvenida el pasado 12 de septiembre a una jirafa Kordofán hembra, la primera de esta subespecie que nace en dicho parque desde 2019.
DATOS DEL NACIMIENTO
La cría pesó 44 kilos y midió 1,65 metros en su primer examen médico.
La madre, llamada Goumie, es una jirafa con experiencia maternal, y la cría ya se encuentra integrada al grupo de once jirafas adultas del zoológico.
Desde 1934, este acontecimiento es el 160.º nacimiento de esta subespecie en cautiverio en el zoológico de París.
IMPORTANCIA DE LA ESPECIE
La jirafa de Kordofán (Giraffa camelopardalis antiquorum) está clasificada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como en peligro crítico de extinción.
En las últimas décadas, su población salvaje ha sufrido una caída de aproximadamente más del 80 %.
Se estima que quedan alrededor de 2 000 a 2 300 ejemplares en libertad.
Su área de distribución natural incluye el sur de Chad, el norte de Camerún, la República Centroafricana y partes del noreste de la República Democrática del Congo.
Las amenazas principales que enfrenta la especie son la caza furtiva, la destrucción y fragmentación del hábitat, los conflictos armados y la expansión agrícola.
EL PAPEL DEL PROGRAMA EUROPEO DE CRÍA
El Zoológico de París participa en el Programa Europeo de Cría (EEP, por sus siglas en inglés), coordinado por EAZA (Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios). Este programa tiene como objetivo preservar la diversidad genética, asegurar poblaciones saludables en cautiverio y generar ejemplares que puedan reforzar poblaciones salvajes si las condiciones lo permiten.
El nacimiento de esta cría representa una pieza más en los esfuerzos colectivos para mantener la subespecie con vida y viable, tanto en zoológicos como en su ambiente natural.
CONCLUSIÓN
El alumbramiento de esta pequeña jirafa Kordofán no es solo una noticia emotiva, sino un recordatorio palpable de lo que está en juego: la supervivencia de una subespecie casi al borde de la extinción. Cada nacimiento cuenta, cada cría ofrece una nueva oportunidad para reforzar poblaciones cautivas, para colaborar en estrategias de conservación en campo, y para educar al público sobre la urgencia de proteger la biodiversidad.
