
MÉRIDA, YUCATÁN, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2025.
El aseguramiento de una gasolinera de Pemex realizado este martes en la zona poniente de Mérida, junto con los decomisos de combustible ilegal registrados en agosto y septiembre en Yucatán, evidencian la gravedad del delito de huachicol en la entidad y la penetración de redes criminales vinculadas con este ilícito, advirtió Gaspar Quintal Parra, presidente estatal del PRI.
El también diputado local recordó que en los últimos dos meses las autoridades han incautado 110 mil litros de combustible ilegal en agosto y 180 mil litros en septiembre, lo que coloca a la entidad en el radar del contrabando de gasolina, actividad que evade impuestos y pone en riesgo tanto a la economía como a los usuarios, por la baja calidad del producto.
“El petróleo es de los mexicanos, no de los delincuentes ni de sus cómplices en el gobierno de Morena. Yucatán está en alerta porque es puerto de entrada al país a través de Progreso, y no vamos a permitir que este delito continúe desangrando las finanzas nacionales ni que corrompa nuestro tejido social”, expresó Quintal Parra.
El dirigente priista subrayó que el operativo de esta mañana, en el que participaron la Secretaría de Marina, el Ejército, la Policía Federal Ministerial y la Secretaría de Seguridad Pública estatal, refleja un escenario inédito para los yucatecos, quienes no están acostumbrados a este tipo de intervenciones.
“Se trata de cadenas delictivas y de corrupción alentadas por Morena, que dañan el patrimonio nacional y atentan contra la seguridad energética de México. Es un golpe al pueblo que dicen defender, pero que en realidad utilizan solo como medio para mantenerse en el poder”, acusó.
De acuerdo con Quintal Parra, el huachicol se ha convertido en una amenaza financiera y energética para México, ya que, pese a los anuncios de combate realizados por el presidente Andrés Manuel López Obrador, tras siete años de gobiernos de Morena persiste la complicidad oficial.
Según cifras oficiales, alrededor del 30% de la gasolina vendida en estaciones del país es huachicol, lo que significa una pérdida anual aproximada de 177 mil millones de pesos por concepto de IEPS e IVA no recaudados, con un fuerte impacto para las finanzas nacionales.
