



Mérida, Yucatán, 7 de septiembre de 2025. – Con el inicio de cursos propedéuticos, arrancó la primera generación del programa Investigadoras e Investigadores por Yucatán, impulsado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), con 28 proyectos que buscan transformar el conocimiento en soluciones concretas para las comunidades.
Una de estas propuestas es la de Glendi del Rosario Uh Zapata, de la Universidad Tecnológica del Poniente, quien trabaja en el diseño de un invernadero inteligente para el cultivo de jícama en Maxcanú. Su iniciativa incorpora sensores, aplicaciones móviles, plataformas web e Inteligencia Artificial para replicar las condiciones óptimas de suelo y clima en distintas regiones, garantizando calidad en la producción.
“Este programa nos permite superar limitaciones y transformar las ideas en soluciones concretas. La ciencia no se queda en el papel, sino que se vincula con los estudiantes y con la comunidad”, expresó la investigadora.
Durante la ceremonia inaugural, la titular de la Secihti, Geovanna Campos Vázquez, destacó que este esfuerzo se enmarca en el plan de desarrollo del Renacimiento Maya, promovido por el gobernador Joaquín Díaz Mena, quien ha subrayado que el conocimiento debe tener un impacto real en la vida de las personas. “Estamos generando ciencia, pero una ciencia que aporte a la sociedad y contribuya a resolver los problemas de nuestro entorno”, señaló.
Los proyectos, que tendrán una duración de 21 meses, contarán con la asesoría del Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico del Estado de Yucatán (Siidetey), además de acceso a infraestructura, acompañamiento técnico y vinculación con especialistas, consolidando al estado como un polo científico y tecnológico en el sureste del país.
En representación del sector educativo, Paulina Bautista Cupul, directora de la Escuela Normal “Juan de Dios Rodríguez Heredia” de Valladolid, resaltó la importancia de brindar respaldo institucional a los docentes-investigadores. “Los directivos tenemos la responsabilidad de generar condiciones para que el potencial de los investigadores florezca. Su vocación genuina es clave para el desarrollo social y económico de nuestro estado”, afirmó.
Las investigaciones seleccionadas abordan problemáticas de gran relevancia, como la preservación del maíz nativo, el fortalecimiento de la apicultura y avicultura, el uso de realidad virtual en la enseñanza de las matemáticas, la revitalización de la lengua maya y la atención a la salud mental a través de expresiones artísticas y culturales.
Con esta primera generación, el programa marca un paso firme hacia un modelo científico orientado al beneficio colectivo, donde la investigación académica se convierte en un motor de desarrollo y bienestar para Yucatán.
