
Un enfrentamiento a empujones y gritos entre Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, y Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado por Morena, marcó el cierre de la última sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
El incidente ocurrió tras entonar el Himno Nacional, cuando Moreno subió a la Mesa Directiva para reclamar que no se cumplió el acuerdo de permitir a todos los partidos fijar postura en tribuna. Según el priista, Morena modificó a última hora el orden del día aprobado y con ello se negó la palabra a su bancada.
“Esperamos a que terminara el Himno, y luego le pedí a Noroña una explicación. ¿Qué hizo? Como siempre, este patán, empujarme”, relató Moreno en conferencia de prensa, asegurando que el morenista fue quien lanzó la primera agresión física.
El dirigente del PRI acusó que la maniobra de Morena buscó silenciar a la oposición:
“Hoy cambiaron el orden del día a su conveniencia para callarnos. Noroña fue cobarde y lanzó el primer empujón. Esto no es un accidente, es la estrategia de Morena para imponer control”.
Visiblemente molesto, Moreno advirtió:
“Conmigo se equivocan. Yo no me doblo, no me rajo y no me dejo. Vamos a salir a las calles, vamos a tomar a México con la fuerza de su gente para frenar a este gobierno corrupto. El PRI no se va a quedar callado”.
En respuesta, Fernández Noroña publicó en su cuenta de X:
“Muy grave que hablen de un enfrentamiento, cuando los videos muestran una agresión cobarde a mi persona y una golpiza en el suelo a Emiliano González González, que resultó con lesiones serias y daños en su equipo”.
Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Luisa Alcalde, respaldó a su correligionario y condenó los hechos:
“Lo sucedido muestra de cuerpo entero al PRIAN y a @alitomorenoc: autoritarios, intolerantes y corruptos. Rechazamos la violencia contra el presidente del Senado y nuestros compañeros. Mientras lo peor de la política se hunde en el rencor, en Morena seguimos avanzando en la Transformación del país”.
El choque entre Alito Moreno y Fernández Noroña dejó en evidencia la ruptura de acuerdos parlamentarios y recrudeció la confrontación política entre la oposición y Morena en el Senado.
