
El programa Microcréditos del Bienestar del Gobierno del Estado continúa fortaleciendo a pequeños negocios y emprendedores, beneficiando hasta ahora a 323 personas, de las cuales 256 son mujeres que sostienen la actividad comercial en sus comunidades.
Uno de estos casos es el de Angélica Rivero, quien logró mantener activa su tienda de abarrotes gracias a un crédito de 10 mil pesos que recibió en octubre pasado, tras enterarse de la convocatoria a través de redes sociales. El financiamiento le permitió abastecer su negocio justo antes de la temporada de mayor demanda comercial.
Angélica explicó que el apoyo llegó en un momento clave, pues necesitaba capital para surtir su establecimiento durante las ventas de fin de año.
“Llegó en un tiempo muy adecuado porque eran las ventas de diciembre y tenía yo que invertir el capital que no tenía. Decidí comprar refrescos e insumos de abarrotes para darle un mejor servicio a mis clientes”, comentó.
La secretaria de Bienestar, Fátima Perera Salazar, destacó que este programa representa una estrategia de justicia social enfocada en quienes impulsan la economía desde colonias y comunidades.
Señaló que fortalecer a los pequeños negocios significa impulsar el desarrollo económico del estado, al ofrecer oportunidades con condiciones accesibles que permitan a las familias mejorar su calidad de vida.
El esquema de Microcréditos del Bienestar busca que los recursos públicos funcionen como una herramienta para promover la autonomía económica, al facilitar financiamiento accesible y eliminar las barreras que suelen existir en el crédito tradicional.
Angélica Rivero reconoció que sin ese apoyo habría sido difícil cubrir la demanda de su negocio durante diciembre.
“Si no hubiera tenido ese recurso, yo no hubiera podido solventar las ventas de diciembre. Gracias, Gobernador Joaquín Díaz Mena, por darnos la confianza que nadie nos daba”, expresó.
Hasta el momento, el programa ha otorgado 323 créditos, con prioridad para 256 mujeres emprendedoras, quienes desempeñan un papel clave en la dinámica económica de sus localidades.
Para Angélica, este respaldo representa una oportunidad para continuar fortaleciendo su negocio y ofrecer un mejor servicio a sus clientes, con la meta de mantener su tienda como una fuente estable de ingresos.
“Me dieron la oportunidad de tener un crédito en el que yo podía decidir cómo invertirlo; llegó en un momento muy importante para seguir saliendo adelante”, concluyó
