
MÉRIDA, YUCATÁN.– A casi tres meses de la desaparición de doña Mirna del Socorro Barrera Vera, su familia continúa sin noticias sobre su paradero. Desde el pasado 9 de diciembre, fecha en que perdieron todo contacto con ella, sus seres queridos no han cesado en los esfuerzos por encontrarla, pese a que hasta ahora no han obtenido resultados positivos.
Lissete Barredo, una de sus hijas, afirmó que la esperanza sigue intacta y que ya se organizan para intensificar nuevamente las acciones durante la próxima Semana Santa. Entre los planes está la distribución de más volantes en distintos municipios del estado.
“Vamos ya casi por los tres meses y seguimos como en el día uno, no hay nada. Ya repartimos seis mil volantes, colocamos 300 mantas y dos espectaculares, pero no voy a descansar hasta saber qué pasó”, expresó visiblemente afectada.
La familia considera fundamental mantener vigente el tema para evitar que el caso pierda atención ciudadana. Lissete explicó que ha realizado recorridos en diferentes zonas, incluyendo Chuburná, donde ha encontrado personas que desconocían lo ocurrido.
En una tercera jornada de búsqueda masiva participaron amigos, familiares, voluntarios y autoridades, entre ellas la Policía Estatal de Investigación (PEI) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Aunque se recibieron algunos reportes que parecían ser pistas, finalmente ninguno correspondió a doña Mirna.
“Seguimos como familia y como amigos peinando, moviéndonos por todos lados”, comentó Lizeth, quien agradeció el respaldo de quienes se han sumado a las labores.
Ante cuestionamientos sobre la posibilidad de que algún familiar estuviera involucrado, Lissete descartó esa versión. Aclaró que su madre no tenía bienes ni tarjetas a su nombre, pues desde la pandemia decidió repartir en vida lo que poseía.
“Para que quede claro, ella no llevaba tarjetas, no tenía nada a su nombre. Mi mamá decidió dar todo lo que ella quería en vida”, subrayó, al tiempo que indicó que su familia es pequeña.
La hija de doña Mirna señaló que uno de los aspectos que más les inquieta es que en Mérida, donde —dijo— la mayoría de los vecinos se conocen entre sí, no haya surgido información concreta. “No puede ser que haya desaparecido sin dejar rastro”, expresó, al considerar la posibilidad de que alguien pudiera tener información pero no la comparte por temor.
También mencionó que en la zona de Caucel se han reportado otros extravíos recientes, como el de una joven y el de un hombre de 45 años, quienes ya fueron localizados.
Finalmente, Lissete hizo un llamado a la ciudadanía a actuar con rapidez en situaciones similares. Recomendó acudir de inmediato a la Fiscalía para levantar la alerta y no esperar 24 horas, ya que el tiempo puede ser determinante, especialmente cuando se trata de personas adultas mayores.
“Mi error fue hablar al 911 y esperar al día siguiente para dar la alerta. Esa fue la diferencia. El tiempo es oro y más cuando se trata de adultos mayores”, concluyó.
