
En el marco del V Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A, el Arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, dirigió su homilía dominical a los fieles con un llamado firme a vivir la fe cristiana a través de la justicia y la caridad, como camino para transformar a la sociedad y fortalecer a las familias.
El Arzobispo recordó las palabras de Jesús:
“Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo”, subrayando que los cristianos están llamados a dar sentido, coherencia y testimonio a la vida pública y privada.
“In la’ak’e’ex ka t’ane’ex ich maaya, kin tsikike’ex yéetel kíimaak óolal. Bejlae’ tu lu’umil Yucatane,’ taan kaasik u k’imbesajil ‘Semana de la Familia’. Ek ojel ya’ab familiaso’ob ti yano’ob ich lo’obile’, yaan palal tan u mu’yajtiko’ob: mina’an wa juntuul ti u tataobi’, wa mix juntuul. Ko’one’ex uts’kintik le familiaso’obo’, bey ku tal le jts’ o’ol ti lek lu’uma’. Tu yo’olal ek familias ko’one’ex beetik je’e bix ku kansik ti to’on Jesús ti le Evangelioa’: ‘to’one’ex u taap’il yéetel u julil le yo’ok’olkaba’.”
Con estas palabras, invitó a la comunidad a sanar y fortalecer a las familias, especialmente aquellas marcadas por la violencia, el abandono y la desintegración.
JUSTICIA Y CARIDAD, DOS CAMINOS QUE VAN JUNTOS
Monseñor Rodríguez Vega explicó que no puede haber verdadera caridad sin justicia, ni justicia auténtica sin amor al prójimo. Señaló que el cristiano no debe evitar la injusticia solo por temor al castigo legal, sino por una convicción moral y espiritual.
Puso como ejemplo el respeto a los derechos laborales: pagar salarios justos y brindar seguridad social no es solo una obligación legal, sino una expresión concreta de caridad cristiana.
Además, recordó que la justicia plena solo corresponde a Dios, y que las autoridades civiles son las encargadas de ejercerla en la sociedad. A los creyentes les corresponde no cometer injusticias y, al mismo tiempo, realizar obras de misericordia.
SER LUZ Y DAR EJEMPLO
El Arzobispo enfatizó que ser “luz del mundo” implica vivir de manera que la conducta personal sirva de guía a los demás, especialmente a niñas, niños y jóvenes. Señaló que existen muchos ejemplos de personas honestas y solidarias dentro de las familias y comunidades, que aunque no aparezcan en los libros de historia, son verdaderos modelos de vida.
LA FAMILIA, CLAVE PARA LA PAZ
En este domingo también dio inicio en Yucatán la Semana de la Familia 2026, bajo el lema:
“Reconstruir la Familia para Construir la Paz”.
El Arzobispo advirtió que la violencia, el abandono y las ideologías que debilitan la institución familiar afectan gravemente a la niñez y fomentan ciclos de agresión. Por ello, llamó a la sociedad a comprometerse activamente en la reconstrucción de los hogares como base para una convivencia pacífica.
Finalmente, pidió la intercesión de la Sagrada Familia —Jesús, María y José— por todas las familias yucatecas.
+ Gustavo Rodríguez Vega
Arzobispo de Yucatán
¡Sea alabado Jesucristo!
