
El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, compartió un mensaje pastoral en el que explicó que la verdadera felicidad, de acuerdo con la enseñanza de Jesucristo, no está basada en el dinero, el éxito humano, el poder o el placer, sino en una vida guiada por la humildad, la gratitud y el amor al prójimo.
Al reflexionar sobre las bienaventuranzas del Evangelio de San Mateo (Mt 5, 3-12), el prelado señaló que los “pobres de espíritu” son aquellos que viven agradecidos con lo que tienen y siempre están dispuestos a compartir, incluso cuando logran tener más bienes materiales, sin perder su sentido de solidaridad.
Sobre quienes lloran, Rodríguez Vega explicó que no se trata de un sufrimiento vacío, sino de un llanto que libera, que expresa sentimientos nobles y que permite acompañar a quienes pasan por momentos difíciles. Subrayó que quienes ofrecen su dolor a Dios encuentran consuelo, primero en esta vida y plenamente en la vida eterna.
Al citar la bienaventuranza: “Dichosos los que sufren, porque heredarán la tierra” (Mt 5, 5), recordó que el sufrimiento no es un castigo divino. Por el contrario, cuando se ofrece a Dios, puede convertirse en una fuente de crecimiento espiritual. Incluso mencionó que ha conocido personas que, a pesar de vivir en medio del dolor, conservan la paz y la capacidad de animar a otros.
También se refirió a quienes tienen hambre y sed de justicia (Mt 5, 6), aclarando que en la Biblia justicia significa santidad. Añadió que, desde una visión humana, también implica confiar en Dios cuando se ha sido víctima de alguna injusticia, sin caer en la venganza, ya que solo Él es el Juez justo.
El arzobispo destacó que las personas misericordiosas son dichosas porque, al practicar las obras de misericordia, no solo ayudan a los demás, sino que fortalecen su esperanza de recibir la misericordia de Dios. Asimismo, recordó que los limpios de corazón son aquellos que actúan con recta intención y pureza interior, y por ello “verán a Dios”.
En cuanto a los constructores de la paz, señaló que todos pueden contribuir a crear armonía en su interior, en la familia y en la sociedad, y que esta tarea no recae únicamente en los gobiernos.
Rodríguez Vega también habló de los perseguidos por causa de la justicia y de la fe, citando como ejemplo a médicos que podrían ser castigados por negarse a practicar un aborto, y mencionó que actualmente hay cristianos perseguidos en países como Corea, Somalia, Yemen, Libia, Sudán, Eritrea, Nigeria, Irán, Pakistán, India y China, así como en diversas regiones de América.
Finalmente, el arzobispo de Yucatán invitó a los fieles a buscar la verdadera alegría y la dicha que Cristo ofrece, y cerró su mensaje deseando una semana llena de bendiciones.
“Busquemos la felicidad que Cristo predica y nos regala”, concluyó.
