


El Centro Estatal de Bellas Artes (CEBA) realizó un emotivo reconocimiento a la trayectoria y aportación de María Cristina Marcín Gahona, destacada figura en la formación artística de Yucatán, mediante la develación de una placa conmemorativa y la designación de un aula de danza que llevará su nombre.
La ceremonia fue encabezada por el director del CEBA, Renán Alberto Guillermo González, quien subrayó la importancia de preservar la memoria de quienes han contribuido de manera significativa al desarrollo cultural y artístico de la institución. En este marco, la coordinadora académica de Desarrollo Artístico, Graciella Torres Polanco, señaló que este homenaje busca motivar a las nuevas generaciones y mantener vigente el ejemplo de quienes dejaron una huella profunda en la formación artística del estado.
Por su parte, el subdirector del CEBA, José Avilés Marín, recordó la constante actualización profesional de Marcín Gahona, así como su liderazgo y compromiso con la formación integral del alumnado, resaltando que su legado se refleja en la disciplina, dedicación y amor por la danza que transmitió a lo largo de su carrera.
En representación de la familia, Estefany Rodríguez Marcín destacó el firme compromiso de su madre con la educación y el arte como motores de transformación social, al señalar que su vocación no solo se limitó a la enseñanza, sino que también se enfocó en la formación de valores y en sembrar esperanza en cada estudiante.
Ante la presencia de familiares, amistades, estudiantes, docentes y autoridades, alumnas y alumnos del CEBA ofrecieron una presentación de danza como tributo a su legado educativo y cultural, en un ambiente marcado por el respeto y la emotividad.
El legado de María Cristina Marcín Gahona permanece vivo en las aulas del CEBA y en cada persona que fue formada bajo su guía, recordando que la trascendencia de una maestra o maestro se mide por el impacto positivo que deja en su comunidad.
