
MÉRIDA, YUCATÁN, 3 DE ENERO DE 2026.
En el marco del II Domingo del Tiempo de Navidad y la Solemnidad de la Epifanía del Señor, el Arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, dirigió un mensaje pastoral a los fieles en el que destacó el sentido universal de la Navidad y exhortó a los creyentes a imitar la fe, la búsqueda de la verdad y la generosidad de los Reyes Magos.
Durante su homilía, correspondiente al Ciclo A y basada en las lecturas Is 60, 1-6; Ef 3, 2-3.5-6; Mt 2, 1-12, el prelado explicó que la Epifanía significa “manifestación”,
aludiendo a que Dios se da a conocer en Jesucristo no solo al pueblo de Israel, sino a todas las naciones, representadas por los Magos venidos de Oriente.
El Arzobispo envió un saludo especial a los fieles de la parroquia de los Santos Reyes de Tizimín, quienes celebrarán su fiesta patronal el próximo 6 de enero, fecha en la que se vive un fervor particular en Yucatán hacia Melchor, Gaspar y Baltazar, devoción profundamente arraigada en la región.
Rodríguez Vega recordó que el Evangelio de san Mateo es el único que narra la adoración de los Magos y aclaró que el texto bíblico no los llama reyes ni especifica su número o nombres, datos que fueron incorporados posteriormente por la tradición cristiana.
Señaló que se les considera “reyes” por el cumplimiento de las profecías bíblicas, como las del profeta Isaías y el Salmo 71, que anuncian que los reyes y las naciones acudirían a adorar al Mesías.
Asimismo, explicó que el término “magos” hace referencia a sabios y estudiosos de los fenómenos astronómicos y de diversas culturas, hombres movidos por el deseo de encontrar la verdad. A pesar de los riesgos y sacrificios del camino, dijo, llegaron a Belén y reconocieron al Niño Jesús como Rey, Dios y Hombre, ofreciéndole oro, incienso y mirra.
El Arzobispo profundizó en el significado de cada uno de estos dones: el oro, como reconocimiento de Cristo Rey y llamado a un uso solidario de los bienes; el incienso, como signo de adoración a Dios y de la vida de oración; y la mirra, como anuncio de la pasión y una invitación a ofrecer consuelo a quienes sufren y a aceptar con fe las pruebas de la vida.
Finalmente, Gustavo Rodríguez Vega exhortó a los fieles a venerar a los Reyes Magos no solo por tradición, sino como ejemplo de generosidad, fe y búsqueda constante de la voluntad de Dios, animando a los cristianos a profundizar en el conocimiento de su fe y a vivirla con coherencia.
El mensaje concluyó con un deseo de bendiciones para todos los fieles y la expresión: “¡Sea alabado Jesucristo!”.
