
Mérida, Yucatán. — En menos de 24 horas, la Península de Yucatán vivió una secuencia de tres movimientos telúricos, con epicentros entre los municipios de Muna y Ticul. El más fuerte alcanzó una magnitud de 4.1, aunque las autoridades descartaron daños estructurales o heridos.
CRONOLOGÍA DE LOS SISMOS
De acuerdo con reportes del Servicio Sismológico Nacional (SSN) y la Protección Civil de Yucatán (Procivy), los primeros temblores se registraron en la madrugada del viernes 5 de diciembre, al sur de Muna.
A las 03:44:07 h, un sismo de magnitud 3.5 con epicentro 17 km al sur de Muna.
Solo dos minutos después —a las 03:46:15 h— otro sismo, de magnitud 3.7, en la misma zona.
Casi 24 horas después, durante la noche del viernes, se confirmó un tercer sismo: magnitud 4.1, con epicentro a 16 km al noreste de Ticul y profundidad de cinco kilómetros.
¿QUE REPORTAN LAS REDES SOCIALES Y POBLADORES?
Usuarios de redes sociales compartieron en plataformas como Facebook videos e imágenes de cámaras de seguridad que muestran “movimientos leves” en viviendas, lo que asustó a vecinos de Ticul.
Algunos habitantes reportaron haber escuchado lo que describieron como “explosiones” al momento del temblor, mientras otras personas afirmaron haber sentido vibraciones en puertas, ventanas o láminas metálicas.
A pesar del susto —especialmente en la zona sur del estado, donde la sismicidad es poco común—, hasta el momento no se han notificado daños materiales ni víctimas.
DECLARACIONES OFICIALES Y BALANCE
El gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena, a través de redes sociales informó este sábado temprano que no se reportan afectaciones derivadas del sismo de 4.1 grados. Confirmó que existe coordinación con municipios de la zona, y que se mantiene el monitoreo preventivo.
Asimismo, Protección Civil estatal recalcó que, aunque la sensación fue perceptible en municipios como Ticul, Muna, Chapab, Dzan, Sacalum, Mayapán y Oxkutzcab —entre otros—, “no existe riesgo para la población por el momento”.
CONTEXTO: SISMOS EN YUCATÁN UNA RAREZA
La región sur de Yucatán no es conocida por su alta actividad sísmica —algo que lo diferencia de zonas como la costa del Pacífico o el Istmo.
Movimientos como los registrados durante estas 24 horas son poco frecuentes, lo que eleva el impacto psicológico entre la población cuando ocurren.
¿QUE DEBEN HACER LOS VIUDADANOS?
Mantener la calma: las autoridades confirman que, hasta ahora, no hay daños ni lesionados.
Seguir las cuentas oficiales de Protección Civil y del SSN para alertas o actualizaciones.
Revisar viviendas (muros, paredes, techos) por posibles fisuras aunque sea poco probable.
Difundir información verificada y evitar rumores que generen alarma innecesaria.
