
La Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY) representó al estado en el Epicentro. Segundo Encuentro de Universidades y Escuelas Profesionales de Danza Contemporánea 2026, organizado por Danza UNAM y realizado del 3 al 8 de febrero en la Ciudad de México, un espacio dedicado al intercambio académico y al análisis de la formación profesional en esta disciplina.
De acuerdo con la directora de Danza de la UNAY, Diana Bayardo Mercado, la delegación yucateca estuvo conformada por ocho estudiantes de sexto semestre de la Licenciatura en Danza Contemporánea y dos docentes, quienes participaron en clases, talleres, conversatorios y procesos escénicos junto con alumnado de 24 instituciones de todo el país.
En esta edición, la presencia de la UNAY fue más amplia, ya que además de integrarse a las actividades formativas, la docente Leilany Cuevas impartió cátedras de práctica corporal, mientras que Diana Bayardo Mercado coordinó un laboratorio guiado, fortaleciendo el intercambio pedagógico entre escuelas.
Como parte del programa artístico, las estudiantes yucatecas presentaron la coreografía “Mérida 3,900” en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La obra, explicó la alumna Antonella Ramírez Morales, es una creación colectiva que invita a reflexionar sobre el futuro de Mérida en el año 3,900 si no se toman hoy medidas frente a problemáticas como la gentrificación y el cambio climático, cuyos efectos podrían impactar gravemente en la vida social.
La pieza contó con la dirección y asesoría de Leilany Cuevas, así como con la dirección y composición musical de Erik Baqueiro Victorín, y fue interpretada por las bailarinas Adamari Yarazet Alejandro Gómez, Gorety Ruby Frayde Góngora, María Fernanda González Cámara, María Pía Ortiz Lizama, Dana Fabiolla Ramírez de la Cruz, Antonella Ramírez Morales, María José Sánchez González y María José Velasco González.
Esta segunda edición de Epicentro abordó cuatro grandes ejes: la dimensión ética de la práctica dancística; los contextos y territorialidades; la contribución de la danza al bienestar corporal y emocional; y la construcción de una economía digna que permita su desarrollo, reconociendo a la danza no solo como arte, sino como una fuerza de cuidado, responsabilidad y transformación social.
Además de la UNAY, en el encuentro participaron instituciones como la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), la Universidad de Guadalajara, la Universidad de Guanajuato, la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del Inbal, la Licenciatura en Danza Escénica del Instituto Universitario de Bellas Artes, el Centro Nacional de Danza Contemporánea y la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán, entre otras.
