
Con respaldo de artesanas, academia, iniciativa privada y autoridades, la tradicional hamaca busca consolidarse como patrimonio protegido y motor de desarrollo económico.
El Gobierno del Estado, a través del Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM) y en coordinación con la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), impulsa la solicitud para que la Hamaca Yucateca Peninsular obtenga el reconocimiento de Indicación Geográfica (IG) por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
El titular del IYEM, Salvador Vitelli Macías, resaltó el liderazgo del Gobernador Joaquín Díaz Mena, quien promueve la integración peninsular como una vía para dar mayor proyección al talento de las y los artesanos yucatecos, así como a la calidad de este producto considerado un símbolo del patrimonio cultural y artesanal de la región.
“El reconocimiento como Indicación Geográfica permite proteger productos con características únicas vinculadas a su lugar de origen, otorgándoles diferenciación en los mercados, acceso a nuevos consumidores y resguardo de la identidad cultural y económica de las comunidades”, señaló Vitelli Macías.
El funcionario subrayó que esta iniciativa es fruto del esfuerzo conjunto de instituciones estatales y federales, sector académico, empresas privadas y, de manera primordial, de las y los artesanos que han preservado por generaciones la técnica y creatividad que distinguen a la hamaca.
Como parte del proceso, se realizaron tres mesas de trabajo en Mérida, Teabo y Tixméhuac, donde se reunieron representantes del sector artesanal, académico e institucional para la elaboración de las Reglas de Uso que normarán la Indicación Geográfica.
Además, el IYEM entregó al IMPI un estudio técnico que respalda la solicitud, actualmente en fase de revisión y perfeccionamiento a partir de las observaciones de la autoridad federal.
De concretarse, el reconocimiento de la Hamaca Yucateca Peninsular como IG representaría un avance histórico en la protección de este patrimonio cultural intangible, impulsaría la economía creativa y el emprendimiento artesanal, y rendiría homenaje al esfuerzo de generaciones que han hecho de la hamaca un motivo de orgullo para Yucatán.
