



MÉRIDA, YUCATÁN, 20 DE JULIO DE 2025.
Con motivo del Día Internacional de la Luna, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y la Sociedad Astronómica de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) sumaron esfuerzos para acercar el conocimiento científico a niñas, niños y jóvenes, despertando su curiosidad por el universo a través de talleres, charlas y actividades de observación astronómica.
La fecha conmemora la histórica llegada del ser humano a la Luna el 20 de julio de 1969, cuando los astronautas Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin caminaron sobre su superficie. Hoy, más de medio siglo después, esta efeméride sirve como pretexto para reforzar el compromiso del Gobierno del Estado con una educación innovadora y de calidad, como lo ha expresado Secihti mediante programas como Faros del Conocimiento, Científicas y Científicos por un Día y Raíces Científicas.
Durante las actividades conmemorativas, la Sociedad Astronómica de la UADY, presidida por el ingeniero físico Edgar Herrera Ortega, compartió datos fascinantes sobre nuestro satélite natural. “La astronomía es una vacuna contra la desinformación y las pseudociencias”, afirmó. “Comprender el movimiento de la Luna, el Sol y los planetas nos permite incluso orientarnos sin necesidad de tecnología”.
La Luna ha sido objeto de estudio y veneración desde tiempos ancestrales. Según el antropólogo Carlos Evia Cervantes, en la cosmovisión maya era conocida como Ix Chebel Yax o Ixchel, representando la dualidad femenina: juventud y vejez, fecundidad y sabiduría. El Códice de Dresde la retrata como una anciana vertiendo agua desde un cántaro, símbolo de lluvia y renovación.
Por su parte, la antropóloga María Montoliu Villar explica que Ixchel también es protectora de la medicina y la procreación, reflejando una profunda conexión entre la Luna, el agua y la vida vegetal. Aún hoy, muchas comunidades agrícolas y pesqueras se rigen por el calendario lunar para sembrar, cosechar o pescar.
Además de su importancia cultural, la Luna guarda secretos que intrigan a la ciencia moderna. Recientes investigaciones han detectado óxido de hierro (hematita) en su superficie, pese a la ausencia de atmósfera y oxígeno. Una posible explicación es que el oxígeno terrestre, transportado por los vientos solares, haya llegado hasta allá. También se ha confirmado la existencia de agua en forma de hielo en cráteres del lado oscuro, lo cual podría ser vital para futuras misiones espaciales.
Herrera Ortega recordó que Galileo Galilei fue uno de los primeros en observar la Luna con un telescopio, cuestionando la visión geocéntrica del universo y abriendo paso al heliocentrismo. “La Luna nos recuerda que siempre hay algo nuevo por descubrir”.
La Sociedad Astronómica de la UADY, fundada en 2012 como un club en la Facultad de Ingeniería y consolidada en 2015, agrupa hoy a 65 entusiastas provenientes de instituciones como el Instituto Tecnológico de Mérida y la Universidad Tecnológica Metropolitana. Promueven la ciencia a través de talleres, observaciones y divulgación en redes sociales, donde se les puede contactar vía Facebook (Sociedad Astronómica UADY) e Instagram (@souady).
Las imágenes que acompañan este esfuerzo divulgativo fueron captadas por talentosos astrofotógrafos locales: Nahum Oy, con tomas del cielo nocturno, y Luis Alberto Tun Bautista junto con Carlos Germain Lara Chuc, quienes compartieron impactantes fotografías de la Luna y eclipses.
Con estas iniciativas, la Secihti y la Sociedad Astronómica reafirman su compromiso con la construcción de una ciudadanía crítica, curiosa y comprometida con el conocimiento.
