
1º. Cada vecino debía mantener limpio y regado el frente de su casa; en comercios e iglesias, lo hacían los encargados.
2º. Prohibido tener caños de agua que no fueran de lluvia o tirar agua por puertas o ventanas.
3º. Basura y desechos fuera del pueblo, nunca en caminos; ensuciar durante el traslado implicaba multa o prisión.
4º. Materiales y escombros solo dentro del terreno; en la calle, lo necesario para andamios y con farol por la noche.
5º. En obras, prohibido caños hacia la calle; banquetas de piedra o concreto, libres de obstáculos.
6º. Nadie podía obstruir calles o caminos.
7º. Obligación de conservar muros y banquetas en buen estado, dentro y fuera del centro.
8º. Prohibido quemar cosas que afectaran la salud en espacios públicos o casas.
9º. Animales sueltos en la calle implicaban multa.
10º. El Ayuntamiento podía sacrificar perros callejeros.
11º. Prohibido dejar carruajes en la calle por la noche.
12º. Conductores y jinetes eran responsables de daños y no podían hacer chasquear el látigo en poblado.
13º. Carreteros solo podían detenerse para cargar/descargar, con cuñas de madera obligatorias.
14º. Animales que descargaban productos en portales debían retirarse al patio municipal.
15º. Puestos de mercado debían estar limpios y con precios visibles.
16º. Prohibido correr o amansar caballos en plazas.
17º. Ganado en tránsito debía ir acompañado por vaquero; dueño responsable de daños.
18º. Escándalos o ebrios tirados en la calle iban a la cárcel.
19º. Prohibidos insultos, apodos y groserías en la vía pública.
20º. Venta de maíz al por mayor solo después del mediodía.
21º. Hombres arrestados al cuerpo de guardia; mujeres, a casas particulares.
22º. En caso de alarma, todos debían acudir al cuartel.
23º. Tiendas cerraban a las 9 de la noche.
24º. Prohibido disparar armas o encender cohetes sin permiso.
25º. Faltas sin multa específica se sancionaban con 2 reales a 5 pesos o 1 a 10 días de arresto.
26º. Toda multa debía entregarse con recibo de la comisión de policía.
Aprobado el 25 de julio de 1871 y publicado el 31 de julio de ese año en La Razón del Pueblo.
