



Ventas sobresalientes, precios competitivos y mayor preferencia del público por la carne de borrego marcan una de las mejores ediciones para el sector.
La ovinocultura yucateca atraviesa uno de sus mejores momentos y esto quedó confirmado durante la Feria Internacional de Xmatkuil 2025, donde los productores reportaron resultados excepcionales tanto en ventas como en la aceptación del público hacia la carne de borrego.
Franklin José Quiñones Ávila, presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada de Criadores de Ovinos de Umán (Agleco), informó que esta edición superó expectativas:
“Este ha sido uno de los mejores años que hemos tenido en la feria; los trece expositores lograron desplazar la mayoría de los animales que trajeron”, destacó.
La feria se ha consolidado como un punto clave para la adquisición de material genético en el sureste, por lo que se concretaron ventas hacia ranchos de Campeche y Tabasco. Además, numerosos productores locales aprovecharon los apoyos del Gobierno del Estado para la compra de sementales.
Quiñones Ávila subrayó el impulso que la actual administración del Gobernador Joaquín Díaz Mena ha brindado al sector:
“En esta administración se está apoyando al verdadero productor como nunca antes. Desde el año pasado se estableció un mecanismo para verificar que los sementales realmente estén cumpliendo su función de mejorar la genética; hoy tenemos certeza de ello”, afirmó.
Aumento en el consumo de carne de borrego
El mercado local también ha contribuido al auge del sector. Mérida, cuya población ha crecido con la llegada de familias del centro del país donde la carne de borrego es parte de la dieta cotidiana, consume hasta 600 animales cada fin de semana.
Tizimín representa el segundo polo de consumo más importante, especialmente durante la tradicional Feria de los Tres Reyes, ofreciendo un panorama favorable para productores de todo el estado.
Festival gastronómico confirma la preferencia del público
El IV Festival Gastronómico del Cordero, realizado el fin de semana, atrajo a cientos de comensales que disfrutaron barbacoa, asado, kibis y una amplia variedad de platillos, lo que reafirma la creciente aceptación de esta proteína en el gusto popular.
Quiñones Ávila explicó que antiguamente se tenía la idea de que la carne de borrego era “sichosa” o de olor fuerte, pero eso se debía al uso de razas poco especializadas y a la falta de experiencia en nutrición y manejo. Hoy, gracias al mejoramiento genético, los corderos alcanzan peso de mercado en apenas 4.5 a 5 meses, lo que permite rápida recuperación de la inversión.
Actividad rentable y accesible para nuevos productores
“La ovinocultura es altamente rentable, y cualquier persona que quiera iniciar en el campo encuentra en los ovinos una excelente opción. Son animales de tamaño manejable, no requieren grandes inversiones y pueden ser atendidos incluso por mujeres, niños o adultos mayores”, añadió el dirigente.
En Yucatán, la raza Kathadin es la más común por su rápido crecimiento y alta reproducción. Le sigue la Dorper, muy apreciada por su calidad cárnica. También se utilizan otras razas que fortalecen el mejoramiento genético, como la Pelibuey, Blackbelly, Dorper Blanco y Charolais.
Esta diversidad permite a los productores rotar razas para favorecer el vigor híbrido, obteniendo animales cada vez más eficientes. Cuando existe saturación en el terreno, pueden optarse por razas terminales como la Charolais y Dorper, que son más pesadas y destinadas directamente al engorde y sacrificio.
El éxito alcanzado en Xmatkuil confirma que la ovinocultura yucateca continúa en expansión, con un mercado creciente y oportunidades sólidas para productores actuales y nuevos inversionistas.
