


Mérida, Yucatán, 16 de agosto de 2025.– La sociedad meridana está adoptando, poco a poco, una mayor conciencia sobre el debido cuidado y trato a los animales, afirmó el subdirector de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Mérida, Gerardo Cáceres Esquivel.
A casi un año de la creación de la Unidad de Protección Animal (UPA), sus servicios han tenido buena aceptación entre la ciudadanía, que recurre a ellos para denunciar posibles casos de maltrato, principalmente hacia perros. Cada reporte activa un protocolo que incluye visitas domiciliarias, recomendaciones específicas y seguimiento de mejoras.
“En muchos casos se pide al propietario hacer cambios como colocar un techo, mejorar el espacio o garantizar atención médica; se les da un tiempo para cumplir y luego nos envían evidencia. Si no hay cumplimiento, el caso pasa a un juez calificador especializado en fauna, que puede imponer multas de entre 10 o 12 mil pesos y hasta 400 mil pesos”, explicó Cáceres Esquivel.
El funcionario destacó que el 70% de los dueños acatan las recomendaciones de la UPA, lo que refleja un avance en el cambio cultural sobre tenencia responsable. “Es importante prevenir que los animales estén en la calle. Mucho de esto tiene que ver con la irresponsabilidad de quienes los abandonan o los alimentan en vía pública. Lo ideal es tenerlos dentro del domicilio y esterilizarlos para evitar su reproducción si llegan a escapar”, subrayó.
Previo a las esterilizaciones, el Ayuntamiento imparte pláticas sobre cuidado responsable, pues persiste desconocimiento incluso entre personas que aseguran querer mucho a sus mascotas. “Aún hay quienes no saben que es fundamental llevarlos al veterinario y mantener al día sus vacunas”, dijo.
La UPA atiende entre 70 y 80 casos al mes, entre maltrato y animales en situación de calle. Su equipo está conformado por seis médicos veterinarios y personal administrativo que responden también a casos de otras especies. Un ejemplo reciente fue el de un caballo calesero que resbaló y cayó al suelo; aunque no sufrió heridas, recibió atención de la Universidad Autónoma de Yucatán y se le indicó un descanso de 10 días.
“Estamos caminando hacia una Mérida más consciente y responsable con sus animales, pero el compromiso es de todos”, concluyó Cáceres Esquivel.
