



El Encuentro del Sector Musical Independiente de Yucatán (Esmiy) se consolidó como un espacio de diálogo, reflexión y exhibición artística, donde foros, promotores y músicos locales unieron esfuerzos para identificar desafíos comunes y diseñar estrategias que fortalezcan la escena musical de la entidad.
Organizado por la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), el encuentro se desarrolló a lo largo de una semana con mesas panel, talleres, conferencias y presentaciones en vivo. El objetivo: generar propuestas conjuntas que impulsen el crecimiento del sector y den mayor visibilidad a creadoras y creadores emergentes.
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de Val Hozzu, Vanessa Ragam y Kill Beat, tres jóvenes cantautoras que encendieron al público con géneros que fueron del indie y el pop al rap, durante un concierto en Disonante, foro musical de Mérida. La participación protagónica de estas artistas subrayó la fuerza del talento femenil en Yucatán y la relevancia de sus aportaciones a la industria cultural local.
El Esmiy no solo fue un escaparate de propuestas artísticas, sino también un espacio crítico en el que se discutieron temas como la programación musical, la representación de identidades disidentes, el papel de los pueblos originarios, la identidad cultural, la gestión colaborativa y las condiciones que enfrentan quienes inician en la música.
Asimismo, se pusieron sobre la mesa problemáticas urgentes, entre ellas la falta de foros suficientes, la necesidad de garantizar pagos justos a las y los artistas, y la atención a casos de acoso y discriminación hacia mujeres y la comunidad LGBTQI+.
Las sedes del encuentro fueron el teatro Armando Manzanero, el Palacio de la Música y la Casa de la Cultura de Ticul, con la participación de especialistas como Grecia Félix, Valeria Jasso, Jorge Alberto Loría y Ari Narváez, además de Adele Urbán Flores, directora del Palacio de la Música, y Andrés Solano Reynoso, director de Desarrollo Cultural de la Sedeculta.
El evento también integró la visión de gestores y promotores culturales como Ars Comunidad, Sureste Records y Montana Estudios, así como representantes de foros independientes como Disonante, La Casa de la Gata Negra, La Milagrosa y El Dzalbay, quienes aportaron experiencias y propuestas para enriquecer la agenda del sector musical independiente en Yucatán.
Con este esfuerzo, la Sedeculta reafirmó su compromiso de fortalecer espacios de encuentro y desarrollo cultural, con énfasis en el apoyo a las juventudes y a los nuevos talentos que hacen vibrar la escena artística del estado.
