



Familias producen sus propios alimentos, reducen gastos y obtienen recursos adicionales con la venta de sus cosechas.
El programa de Huertos de Traspatio, impulsado por el Gobierno del Estado, continúa transformando la economía de diversas familias yucatecas al permitirles producir alimentos para su consumo y comercializar los excedentes, lo que se traduce en ahorro y generación de ingresos adicionales.
En el municipio de Temozón, una de las beneficiarias es Aurelia Poot Gómez, quien ha logrado establecer un huerto en su vivienda donde cultiva repollo, calabaza, cilantro, pepino, cebolla, rábano, chile, colinabo, lechuga y cebollina distribuidos en ocho eras.
La productora señaló que el apoyo recibido le ha permitido mejorar la alimentación de su familia y obtener recursos extra.
“Todo lo que tengo ahora es gracias a lo que me dieron. Estoy muy contenta porque lo que me sobra lo puedo vender para salir adelante junto con mi esposo, quien me ayuda con las tareas del huerto. Ya hice dos cosechas, y lo que cosecho es lo que como”, comentó.
En su caso, vende el manojo de cilantro, el racimo de rábano y la lechuga a 10 pesos cada uno, mientras que la bolsita de chile la ofrece en 15 pesos, lo que representa un ingreso adicional para su hogar.
Otro ejemplo es el de Bernardo, habitante de la comisaría de Hunukú, quien junto con su esposa y sus siete hijos encontró en el huerto familiar una oportunidad para trabajar unidos y aprovechar la tierra.
En su parcela cultivan cilantro, rábano, lechuga, colinabo, repollo, cebolla, chile habanero y chile kat en 18 eras, lo que les permite consumir productos frescos diariamente y vender parte de su producción en el municipio. Sus hortalizas alcanzan precios de hasta 20 pesos por manojo, generando ingresos aproximados de 1,200 pesos quincenales, recursos que reinvierten en semillas para continuar produciendo.
También destaca el caso de Ladislao May May, beneficiario de la comisaría de Santa Rita, en Temozón, quien junto con su familia cultiva tomate, calabaza, chile habanero, cilantro, cebollina, chile dulce y chile kat en 25 eras.
Explicó que la producción se destinará tanto al consumo familiar como a la venta en la comunidad.
“Lo que cosechemos lo vamos a vender por kilos, eso nos ayuda económicamente. Estamos muy agradecidos por estos apoyos e insumos que nos dieron”, expresó, al señalar que recibieron el apoyo hace apenas dos días.
Historias como estas reflejan el impacto del programa de Huertos de Traspatio en las comunidades rurales, al fortalecer la autosuficiencia alimentaria, mejorar la economía familiar y fomentar la producción local.
