



El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), realizó una jornada de limpieza en el manglar de Chuburná con el propósito de fortalecer la conservación de los ecosistemas costeros y proteger uno de los patrimonios naturales más valiosos de Yucatán.
La actividad se llevó a cabo en coordinación con Limpiemos Yucatán, Ecoce, A.C., el Sistema Intermunicipal de Gestión de Residuos (Siger-Metropolitano) y el Ayuntamiento de Progreso, logrando reunir a 108 voluntarias y voluntarios de instituciones educativas, empresas y ciudadanía en general.
Durante la jornada se retiraron 951.7 kilogramos de residuos sólidos que afectaban directamente al manglar y a la biodiversidad que lo habita. Del total recolectado, 645.7 kilogramos correspondieron a basura general, 295.3 kilogramos a vidrio, 7 kilogramos a PET, 0.5 kilogramos a PEAD y 3.2 kilogramos a aluminio.
Las cifras reflejan una mejora significativa en comparación con la última limpieza realizada en el mismo sitio en julio de 2025, cuando se recolectaron 1,886.8 kilogramos de desechos, lo que demuestra tanto el impacto positivo de estas acciones continuas como la importancia de mantenerlas de manera permanente.
Francisco Javier Alfaro Espinosa, jefe del Departamento de Manejo Integral de Residuos de la SDS, reconoció la participación de quienes hicieron posible la jornada y destacó que estas labores son resultado del trabajo conjunto entre instituciones públicas, organizaciones civiles, iniciativa privada y la ciudadanía.
“Estas acciones muestran la fuerza del trabajo colaborativo. La participación constante de las voluntarias y los voluntarios no solo permite retirar residuos, sino también fortalecer una conciencia colectiva sobre la responsabilidad que tenemos en el cuidado de nuestros ecosistemas costeros”, señaló.
Alfaro Espinosa explicó que esta limpieza forma parte de los esfuerzos permanentes del Gobierno del Estado para proteger el patrimonio natural de Yucatán, subrayando que los manglares son barreras naturales ante el cambio climático, refugios de biodiversidad y una fuente de sustento para las comunidades costeras.
Finalmente, indicó que este tipo de jornadas no solo contribuyen a la recuperación ambiental, sino también a consolidar una cultura de corresponsabilidad ecológica, uno de los pilares de la visión de desarrollo sustentable que promueve el Renacimiento Maya.
