
MÉRIDA, Yucatán — Un tribunal local condenó a Sofía Nidia Pacheco Nahuat a 110 años, dos meses y 18 días de prisión por el delito de trata de menores, tras comprobarse que entregó a su hija de 13 años a José Tomás Priego Canché, quien recibió 98 años de cárcel por violación equiparada agravada y tentativa de violación.
Según resolvió la Fiscalía General del Estado de Yucatán (FGE), los abusos ocurrieron entre febrero y abril de 2020 en un motel de la colonia El Porvenir y en un predio de la colonia San Luis Chuburná, ambos en Mérida. Las investigaciones revelaron que la madre engañaba a su hija para llevarla con el ahora condenado —y lo hacía a cambio de dinero.
Tras el fallo, los acusados fueron condenados no solo a prisión: también enfrentarán una multa superior a 760 mil pesos y deberán pagar reparación del daño moral y material de forma conjunta. Asimismo, se les negó la sustitución de penas y se les inhabilitó políticamente; sus datos serán incluidos en el registro de infractores sexuales y se les prohibió acercarse a la víctima una vez cumplida la pena.
Este caso cobra especial relevancia incluso en un contexto nacional en el que, según datos recientes de un organismo dedicado a la prevención del delito, los casos de trata de personas vinculados con pornografía infantil han aumentado 86 % en el último año. De acuerdo con ese informe, buena parte de las víctimas corresponde a adolescentes, y en muchos casos son captadas o explotadas vía internet o mediante engaños en su entorno familiar.
Para familiares, activistas y autoridades, la sentencia representa un precedente judicial importante y un mensaje enérgico contra los delitos de explotación sexual infantil. Pero también reaviva los cuestionamientos sobre cuántos casos similares —tal vez no denunciados o sin condena— siguen ocultos en el país, y refuerza la necesidad de visibilizar, prevenir y sancionar cualquier forma de abuso hacia las niñas, niños y adolescentes.
