


En el marco de la Conferencia Internacional de Paz: Construyendo Paz y Justicia en Comunidad, evento regional con proyección global que forma parte de The World House Forum, el Centro Estatal de Prevención Social del Delito y Participación Ciudadana de Yucatán (Cepredey) presentó la ponencia “Liderazgo universitario y cultura de paz”, donde expuso los resultados del Curso Lupaz (Liderazgo Universitario para la Paz), desarrollado en coordinación con la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
La presentación estuvo a cargo de la directora general del Cepredey, Zayuri Valle Valencia, acompañada por Francisco Mena Chiu y Gibrán Catzín Fernández, quienes detallaron los fundamentos, alcances y aprendizajes del programa formativo que se impartió a lo largo de nueve sesiones.
Durante la ponencia se destacó la sinergia entre la estrategia interinstitucional Aliados por la Vida y el Curso Lupaz, que permitió crear una metodología innovadora, dinámica y con potencial de réplica, enfocada en fortalecer liderazgos universitarios desde una visión preventiva, comunitaria y basada en la cultura de paz.
Se subrayó que la universidad es un espacio fundamental de convivencia, donde muchas veces los conflictos y las violencias no son visibles y donde las respuestas únicamente punitivas resultan insuficientes. Ante este panorama, Lupaz apuesta por formar líderes capaces de dialogar, mediar y construir soluciones colectivas, con responsabilidad social y cuidado del bienestar emocional.
Desde el enfoque de paz positiva, se explicó que la cultura de paz no se limita a la ausencia de conflictos, sino a su manejo consciente mediante habilidades socioemocionales, liderazgo ético y participación activa, herramientas que fueron parte central del proceso de formación.
Asimismo, la inclusión de la neurociencia y la salud mental como ejes del curso permitió comprender el liderazgo universitario como un proceso neuroemocional, donde la autoconciencia, la regulación emocional y la empatía son claves para impulsar cambios sociales.
El Curso Lupaz contó con la participación de 77 estudiantes, de los cuales 34 jóvenes concluyeron y acreditaron la formación, organizándose en siete equipos que actualmente desarrollan proyectos con impacto comunitario y seguimiento institucional.
Entre los resultados compartidos se resaltó que, aunque los liderazgos formales enfrentan mayores responsabilidades administrativas, los liderazgos no formales muestran una fuerte motivación ética y un alto compromiso con la construcción de paz.
Entre los principales aprendizajes se enfatizó que la cultura de paz en la universidad no se construye solo a partir de reglamentos, sino desde los liderazgos; que formar líderes estudiantiles es una estrategia efectiva de prevención social, y que la salud mental debe entenderse como una responsabilidad colectiva y no únicamente individual.
Finalmente, el Cepredey presentó esta experiencia como un modelo replicable en otras instituciones de educación superior y como un vínculo sólido entre política pública, universidades y juventudes, invitando a concebir a la universidad no solo como un espacio académico, sino como un territorio de cuidado, convivencia y transformación social.
