



MÉRIDA, Yucatán, 15 de agosto de 2025.– Talleres colectivos y muestras performáticas acercan a creadoras y creadores yucatecos a nuevas formas de expresión, fortaleciendo la enseñanza y difusión del arte contemporáneo en la entidad.
El Centro Cultural del Mayab se consolida como un espacio donde la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) impulsa y diversifica la agenda artística, formando nuevos públicos y fomentando la reflexión sobre procesos creativos innovadores.
Como parte de esta agenda, el recinto, ubicado junto al templo expiatorio de Nuestra Señora de la Consolación —conocido como la iglesia de Monjas—, fue sede de un taller de análisis y reflexión sobre la creación artística colectiva, así como de dos muestras de arte performático que propusieron un diálogo entre lo social y el entorno natural de Yucatán.
En colaboración con Proyecto Y, colectivo de iniciativa privada que promueve y financia proyectos artísticos emergentes y con trayectoria en la entidad, la Sedeculta organizó un taller impartido por Helena Lugo, historiadora del arte, investigadora, curadora y directora ejecutiva del colectivo artístico Terremoto.
Durante la capacitación, que inició el jueves y concluirá este sábado, Lugo compartirá con artistas locales —tanto en formación como consolidados— herramientas de su proceso creativo y promoverá la reflexión sobre los elementos que conforman el arte contemporáneo.
Como parte del programa Noche de Artes Vivas, por la noche se presentaron dos propuestas performáticas. La artista Mónica Mitre presentó Arquitecturas del humedal, una instalación con cuerpos cubiertos de trajes de biotextil elaborado a partir de sargazo. Cada pieza evocó los humedales costeros de Yucatán mediante cantos de aves, vibraciones subacuáticas y sonidos propios del ecosistema, estableciendo un vínculo entre material orgánico y entorno.
Por su parte, Gabriel Quintal presentó La piel que habito, una reflexión personal a partir de su origen en una familia de carniceros, utilizando un manto de piel de cerdo para cuestionar el consumo de productos porcinos en la gastronomía y cultura de la región.
Ambas propuestas coincidieron en emplear materiales íntimamente ligados a la identidad y al entorno yucateco, resignificándolos mediante la experimentación artística.
Con estas actividades, el Centro Cultural del Mayab de la Sedeculta continúa posicionándose como un punto de encuentro para propuestas que van desde la enseñanza reflexiva de los procesos creativos hasta la exhibición de obras, manteniendo sus puertas abiertas a nuevos públicos.
