
Hoy nos toca despedir a un gran amigo y compañero de lucha: Cornelio Mena Kú, dirigente de la delegación 95 de la CROC, pero sobre todo, un hombre íntegro que dedicó su vida a servir a los trabajadores y a tender la mano a quien lo necesitaba.
Cornelio no solo fue un líder sindical; fue un hermano para muchos. Siempre con la palabra justa, con la disposición de escuchar y con esa fortaleza que daba seguridad en los momentos difíciles. Tenía la convicción de que la unidad obrera no se construye con discursos, sino con hechos, y así lo demostró cada día de su vida.
Desde Panorama Peninsular lo recordamos no solo por su liderazgo, sino por su calidad humana, por su sonrisa franca y por esa manera sencilla y humilde de estar siempre presente cuando alguien lo llamaba. Su ejemplo nos recuerda que la verdadera grandeza está en servir, en luchar por la justicia y en no olvidar nuestras raíces.
Hoy, sus compañeros, amigos y familia lloramos su partida, pero también celebramos su vida, porque Cornelio deja un legado de dignidad, compromiso y amistad que seguirá vivo en cada uno de nosotros.
Hasta siempre, amigo. Tu voz seguirá resonando en las asambleas, en las calles y en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de conocerte.
Desde Panorama Peninsular enviamos un abrazo solidario a su familia y a todos sus compañeros de lucha. Nos unimos a su dolor y elevamos nuestra gratitud por haber compartido el camino con un hombre que dejó huella.
Descansa en paz, Cornelio Mena Kú.
