

Playa del Carmen, Q. Roo.– La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo, encabezada por Óscar Alberto Rébora Aguilera, informó la revocación definitiva de la autorización en materia de impacto ambiental al desarrollo inmobiliario Legacy, ubicado en la zona de Playacar, Playa del Carmen, tras comprobarse que el proyecto incumplió las medidas de protección a la fauna, lo que derivó en la muerte de tres venados cola blanca, incluyendo una cría.
“El cuidado de la biodiversidad no es negociable”, afirmó Rébora Aguilera, quien destacó que bajo el liderazgo de la Gobernadora Mara Lezama, en Quintana Roo habrá cero tolerancia a los proyectos que vulneren la normatividad ambiental.
> “No se puede permitir que el crecimiento inmobiliario se dé a costa de la vida silvestre. Quintana Roo tiene leyes ambientales que deben respetarse”, puntualizó el funcionario en sus redes sociales.
DENUNCIAS VECINALES Y AMBIENTALISTAS
Desde mayo, vecinos de Playacar y colectivos ambientalistas denunciaron públicamente las irregularidades del proyecto, entre ellas:
Desplazamiento de fauna silvestre.
Exceso en la tala autorizada.
Ausencia de medidas de rescate animal.
Organizaciones como Centinelas del Agua, junto con residentes de la zona, presentaron más de 40 denuncias formales ante instancias como Profepa, Desarrollo Urbano y la propia SEMA, además de recolectar más de 200 firmas para exigir la suspensión definitiva del desarrollo.
REDES SOCIALES CELEBRAN Y EXIGEN SANCIONES
Tras la confirmación de la revocación, usuarios de X (antes Twitter) celebraron la medida bajo los hashtags #RevocacionLegacy y #JusticiaParaLosVenados, al tiempo que exigieron sanciones ejemplares para evitar que otros proyectos repliquen las mismas prácticas.
Diversas cuentas, entre ellas @MxConEsperanza, @NacionMorena, @EnArial, @Informe_Siete, @MorenaEsPatria y @HumbertoUNAM, difundieron mensajes de respaldo a la decisión gubernamental y reclamaron mayor vigilancia en futuros proyectos.
PRECEDENTE EN LA RIVIERA MAYA
La revocación representa un precedente importante en la Riviera Maya, región históricamente señalada por los impactos de los desarrollos turísticos e inmobiliarios en los ecosistemas.
Con esta resolución, la SEMA envía un mensaje contundente a la industria inmobiliaria: en Quintana Roo no habrá espacio para proyectos que pretendan crecer a costa de la vida silvestre.
