



Kumamoto, Japón, 29 de julio de 2026.– Las autoridades japonesas elevaron a 18 el número de personas fallecidas y a 62 los heridos tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el martes la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, mientras los equipos de emergencia mantienen una intensa búsqueda de sobrevivientes entre edificios colapsados y zonas severamente afectadas.
El sismo ocurrió con epicentro cerca de la ciudad de Uki, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros, y alcanzó el nivel Shindo 7, la máxima intensidad de la escala sísmica japonesa. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió inicialmente una alerta de tsunami para las costas de los mares de Ariake y Yatsushiro, misma que fue levantada horas después al descartarse un riesgo mayor.
Uno de los puntos más críticos de la emergencia se localiza en un centro comercial Aeon Mall, en la localidad de Kashima, donde parte de la estructura colapsó y posteriormente se registró una explosión, presuntamente relacionada con una fuga de gas. Los equipos de rescate continúan trabajando para localizar a personas que permanecen desaparecidas bajo los escombros.
Otra de las tragedias ocurrió en una planta de Nippon Paper Industries, donde el desplome de una chimenea provocó la muerte de cinco trabajadores. Además, un ciudadano vietnamita perdió la vida tras la caída de una grúa y varias personas permanecen desaparecidas en distintos puntos de la prefectura.
El gobierno encabezado por la primera ministra Sanae Takaichi desplegó alrededor de 4 mil 500 elementos de las Fuerzas de Autodefensa, bomberos y cuerpos especializados para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención a la población.
La mandataria aseguró que la prioridad es salvar vidas y restablecer los servicios esenciales en las comunidades afectadas.
Las afectaciones incluyen el colapso de viviendas, carreteras dañadas, suspensión del servicio del Shinkansen (tren bala), interrupciones en el transporte aéreo y ferroviario, además de cortes de energía eléctrica y agua potable que afectan a decenas de miles de hogares. Más de 260 mil personas recibieron instrucciones para evacuar hacia refugios temporales, mientras miles permanecen alojadas en albergues.
Empresas como Toyota, Honda, Sony y TSMC suspendieron temporalmente operaciones en la región para inspeccionar instalaciones y garantizar la seguridad de sus trabajadores.
La Agencia Meteorológica de Japón informó que, desde el terremoto principal, se han registrado más de un centenar de réplicas, por lo que mantiene el llamado a la población a permanecer alerta ante nuevos movimientos telúricos y posibles deslaves, especialmente en zonas montañosas.
Japón, ubicado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo y cuenta con estrictos protocolos de prevención y respuesta. No obstante, este terremoto se perfila como uno de los desastres naturales más graves registrados en el país durante los últimos años
