


MÉRIDA, Yucatán.– Yucatán registra un incremento en los casos de leishmaniasis cutánea, conocida también como «úlcera del chiclero». De acuerdo con el más reciente boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, la entidad acumula 22 casos confirmados, de los cuales 20 corresponden a hombres y dos a mujeres, además de haber registrado 10 nuevos contagios en una sola semana, el mayor aumento semanal del país.
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria causada por el protozoario Leishmania, que se transmite a través de la picadura de la hembra del flebótomo o Lutzomyia, un pequeño insecto conocido popularmente como «mosco chiclero» o «jején». Este insecto habita principalmente en zonas selváticas, agrícolas y con abundante vegetación, por lo que quienes trabajan o permanecen en esos lugares tienen un mayor riesgo de contagio.
Las autoridades sanitarias explican que la enfermedad suele manifestarse entre dos semanas y un año después de la picadura. Su forma más común provoca lesiones o úlceras en la piel que pueden tardar varios meses en cicatrizar y dejar marcas permanentes.
En casos más graves, la infección puede extenderse a las mucosas de la nariz y la boca, ocasionando deformaciones y daños importantes. Existe además la forma visceral, menos frecuente pero mucho más peligrosa, ya que afecta órganos como el hígado y el bazo y, sin tratamiento oportuno, puede poner en riesgo la vida del paciente.
La Secretaría de Salud recomienda utilizar ropa de manga larga al ingresar a zonas de monte, aplicar repelente contra insectos, colocar mosquiteros en las viviendas y acudir de inmediato a un centro de salud si aparecen úlceras o lesiones en la piel que no cicatrizan.
Especialistas señalan que las condiciones climáticas del sureste mexicano, con altas temperaturas, humedad y extensas áreas de vegetación, favorecen la presencia del insecto transmisor, por lo que es importante fortalecer las medidas de prevención y la vigilancia epidemiológica para evitar un mayor número de contagios.
