
MÉRIDA, Yucatán.– En su homilía correspondiente al XIII Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, exhortó a los fieles a vivir plenamente su bautismo, asumir con valentía el seguimiento de Jesucristo y responder con generosidad ante las necesidades de quienes sufren, especialmente tras los recientes sismos registrados en Venezuela.
Al reflexionar sobre las lecturas del día, el prelado destacó el llamado de san Pablo a reconocer el bautismo como una realidad que debe transformar toda la vida del cristiano. Señaló que la fe no puede limitarse a la asistencia dominical, sino que debe reflejarse en la forma de pensar, sentir, hablar y actuar.
Rodríguez Vega afirmó que nunca es tarde para renovar el compromiso con Cristo y dejar atrás todo aquello que se oponga al Evangelio. Indicó que el seguimiento de Jesús exige una respuesta firme y coherente, privilegiando siempre la vida, la familia y los valores cristianos, incluso cuando ello implique enfrentar rechazo o incomprensión.
Al comentar el Evangelio de san Mateo, recordó que Jesús invita a colocar el amor a Dios por encima de cualquier otro afecto, sin que ello signifique dejar de amar a la familia, sino aprender a hacerlo desde el amor de Cristo. Añadió que, en ocasiones, el servicio al Evangelio exige sacrificios personales y desprendimiento.
El arzobispo subrayó que seguir a Jesús implica aceptar la cruz y renunciar a buscar prestigio, poder o beneficios personales dentro de la Iglesia. En ese sentido, advirtió que el sacerdocio, la vida religiosa o el diaconado no deben entenderse como medios para obtener riqueza o ascensos, sino como auténticos caminos de servicio.
Asimismo, relacionó este mensaje con el pasaje del Segundo Libro de los Reyes, en el que el profeta Eliseo recibe hospitalidad de una familia que posteriormente es bendecida con el nacimiento de un hijo. Explicó que este episodio confirma que Dios recompensa la generosidad de quienes apoyan a sus enviados.
Retomando las palabras de Jesucristo, recordó que incluso el gesto más sencillo, como ofrecer un vaso de agua a uno de sus discípulos, tiene un gran valor ante Dios y nunca queda sin recompensa.
Durante su mensaje, el arzobispo también expresó su preocupación por la tragedia que enfrenta Venezuela tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que afectaron especialmente a Caracas, dejando víctimas mortales, personas heridas y miles de damnificados.
Ante esta situación, invitó a quienes tengan la posibilidad de apoyar a través de Cáritas Mexicana IAP, mediante la cuenta de BBVA 0123 456781, Clabe: 012 180 001 234 567 815, indicando como referencia «Emergencia Venezuela», con el propósito de contribuir a la atención de las personas afectadas y a la reconstrucción de viviendas.
Finalmente, Gustavo Rodríguez Vega deseó una feliz semana a los fieles e hizo un llamado a mantener viva la fe, la solidaridad y el compromiso cristiano con quienes más lo necesitan.
