



Dos mil financiamientos corresponden a trabajadores afiliados a la CROC, informó Octavio Romero Oropeza durante una asamblea en San Marcos Nocoh.
Con una meta ampliada a 60 mil viviendas para Yucatán, el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, encabezó en San Marcos Nocoh una asamblea informativa del programa “Viviendas para el Bienestar”, donde además atestiguó la entrega de llaves a beneficiarios y cartas de autorización de crédito a derechohabientes afiliados a la CROC.
Durante el encuentro, en el que estuvo presente el secretario general de la CROC en Yucatán, Pedro Oxté Conrado, el funcionario federal explicó que las nuevas viviendas tendrán 60 metros cuadrados de construcción y estarán dirigidas principalmente a trabajadores que perciben entre uno y dos salarios mínimos.
Romero Oropeza señaló que los beneficiarios pagarán prácticamente la mitad de lo que costaría una vivienda en el mercado tradicional, gracias a que los gobiernos federal y estatal eliminaron diversos cobros de permisos y derechos relacionados con la construcción.
Asimismo, destacó que el Infonavit entrega recursos directamente a las constructoras, sin intermediarios bancarios, con el objetivo de evitar intereses que encarezcan las viviendas y permitir que trabajadores con menores ingresos puedan acceder a un crédito.
El titular del Instituto recordó que, a nivel nacional, el programa inició con la meta de construir 500 mil viviendas; sin embargo, la cifra se incrementó y actualmente se proyecta la edificación de un millón 200 mil casas durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En el caso de Yucatán, detalló que originalmente se contemplaban 12 mil viviendas, pero tras acuerdos con desarrolladores y constructores la meta primero aumentó a 30 mil y finalmente se elevó a 60 mil inmuebles. Tan solo en Mérida y su zona metropolitana se prevé construir 35 mil viviendas.
El funcionario informó además que actualmente ya existen 30 mil créditos autorizados en la entidad para acceder a estas viviendas, de los cuales dos mil corresponden a trabajadores afiliados a la CROC.
Romero Oropeza también abordó el tema de los llamados créditos impagables, señalando que a nivel nacional existían 4 millones 856 mil derechohabientes en esa situación. Explicó que todos esos financiamientos fueron reestructurados mediante el congelamiento de saldos, reducción de deuda, disminución de tasas de interés y ajustes en las mensualidades.
Indicó que este proceso concluyó el pasado 31 de diciembre y que en Yucatán alrededor de 136 mil derechohabientes enfrentaban esta problemática.
Como ejemplo, relató casos de habitantes de Umán que, pese a haber pagado varias veces el monto originalmente prestado, aún mantenían deudas millonarias. Según explicó, tras la reestructuración algunos créditos quedaron completamente liquidados.
Por su parte, Pedro Oxté Conrado afirmó que durante muchos años el mercado inmobiliario excluyó a los trabajadores con ingresos bajos, convirtiendo el acceso a la vivienda en un privilegio difícil de alcanzar.
El dirigente sindical sostuvo que el programa “Viviendas para el Bienestar” busca revertir esa situación y brindar oportunidades reales a las familias trabajadoras.
Añadió que la CROC trabaja para informar y orientar a los trabajadores sobre los mecanismos y alianzas institucionales que les permitan acceder a un patrimonio familiar, independientemente de que perciban uno o dos salarios mínimos.
Finalmente, Oxté Conrado señaló que la asamblea permitió fortalecer la unidad gremial y brindar mayor certeza informativa a los trabajadores yucatecos.
