



Yucatán avanza en el fortalecimiento de su sector pecuario mediante incentivos económicos dirigidos a la adquisición y rescate de vientres bovinos, como parte del Programa de Mejoramiento Genético y Repoblamiento Ganadero que opera la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder).
Este esquema contempla apoyos de hasta nueve mil pesos para la compra de novillonas, así como hasta cinco mil pesos por animal en la modalidad de rescate, con el objetivo de incrementar el hato ganadero, elevar la productividad y mejorar la economía de las familias del interior del estado.
Uno de los beneficiarios es Carlos René Jiménez Dzul, productor de la unidad pecuaria San Isidro, ubicada en el municipio de Sucilá, quien logró incorporar nueve novillonas a su producción gracias a este programa. Señaló que este respaldo ha sido determinante para consolidar su actividad ganadera y continuar creciendo.
Explicó que, junto con su familia, reinvierte los apoyos recibidos para fortalecer su unidad productiva, lo que les ha permitido avanzar de manera sostenida.
Por su parte, su esposa, Nery Bartola Chuc Canul, destacó que anteriormente enfrentaban dificultades económicas, pero con estos recursos lograron aliviar su situación y abrir nuevas oportunidades para su desarrollo familiar.
Ambos coincidieron en reconocer el respaldo del Gobernador Joaquín Díaz Mena, subrayando que las acciones dirigidas al campo están generando resultados tangibles en la vida de los productores yucatecos.
El programa establece que, en la modalidad de adquisición, cada productor puede acceder hasta a seis vientres bovinos al año, siempre que los animales cuenten con un peso mínimo de 350 kilogramos y no superen los tres años de edad, además de permanecer dentro de la unidad de producción.
En cuanto al esquema de rescate, se permite beneficiar hasta diez vientres por productor anualmente, siempre que estos estén registrados en el Padrón Ganadero Nacional (PGN) y se mantengan en la unidad productiva por un periodo mínimo de cinco años.
Con estas acciones, el Gobierno del Estado busca consolidar el desarrollo del sector ganadero, impulsar la autosuficiencia productiva y fortalecer la economía rural en Yucatán
