
En el marco del IV Domingo de Pascua, conocido como el “Domingo del Buen Pastor”, y durante la 63ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Arzobispo de Yucatán, Mons. Gustavo Rodríguez Vega, exhortó a los fieles a reconocer a Jesucristo como el verdadero pastor de sus vidas y a responder con generosidad al llamado de Dios en cada etapa de la existencia.
Durante su homilía, correspondiente al Ciclo A y basada en los textos de Hechos de los Apóstoles (Hch 2, 14.36-41), la Primera Carta de San Pedro (1 Pe 2, 20-25) y el Evangelio de San Juan (Jn 10, 1-10), el prelado recordó las palabras de Jesús: “Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí” (Jn 10, 14).
Explicó que la primera lectura presenta la predicación de San Pedro en Pentecostés, cuando cerca de tres mil personas fueron bautizadas tras escuchar su llamado al arrepentimiento. Sin embargo, planteó una reflexión sobre la actualidad: aunque el número de bautizados ha crecido en el mundo, no todos viven verdaderamente bajo la guía de Cristo.
“Seguir al Buen Pastor significa tomarlo en cuenta en nuestras decisiones ordinarias y extraordinarias, en cada pensamiento, palabra y acción”, expresó.
Mons. Rodríguez Vega destacó también el Salmo 22, conocido como “El Señor es mi Pastor, nada me faltará”, como una expresión de confianza absoluta en Dios, especialmente en medio de las dificultades personales, familiares o sociales.
Asimismo, retomó la exhortación de San Pedro sobre aceptar con paciencia los sufrimientos que llegan por hacer el bien, siguiendo el ejemplo de Cristo, quien soportó el maltrato sin responder con amenazas, confiando siempre en la justicia de Dios.
El Arzobispo señaló que tanto los pastores de la Iglesia como los fieles son parte del rebaño de Cristo y están llamados a no desviarse del camino, así como a cuidar de quienes Dios ha puesto cerca de ellos.
También advirtió sobre la presencia de falsos pastores y mencionó que en Mérida se ha detectado a un falso sacerdote que ha ingresado a hogares para celebrar falsas eucaristías y administrar sacramentos de manera ilegítima. Añadió que incluso algunos ministros auténticos pueden desviarse de su misión cuando dejan de actuar con las intenciones del Buen Pastor.
Ante ello, pidió orar para que surjan más vocaciones auténticas al servicio de la Iglesia y para que quienes ejercen el ministerio pastoral puedan identificarse plenamente con Cristo y cumplir su misión de dar vida en abundancia.
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, los invitó a discernir su vocación y aceptar el llamado de Dios, ya sea al matrimonio, al sacerdocio, a la vida consagrada o a cualquier profesión que permita servir a los demás, como la medicina, la ingeniería, el derecho, la psicología o la docencia.
Subrayó que incluso los trabajos más sencillos, como los de pescadores y albañiles, pueden convertirse en caminos de santificación y recordó que los primeros discípulos de Jesús fueron pescadores, por lo que encomendó de manera especial a los pescadores de Yucatán.
Explicó que la palabra vocación significa “llamado” y señaló que Dios llama al ser humano desde la vida misma, luego a seguir a Cristo dentro de la Iglesia, más tarde a una forma concreta de vida y trabajo, y finalmente al encuentro definitivo con Él.
Finalmente, informó que el próximo viernes 1 de mayo dará inicio el ministerio episcopal del nuevo Obispo de Campeche, Mons. José Alberto González Juárez, originario de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, quien durante los últimos once años fue Obispo de Tuxtepec, Oaxaca.
Mons. Gustavo Rodríguez Vega pidió a los fieles orar por él y por la Diócesis de Campeche, concluyendo su mensaje con un deseo de bendición para todos y la proclamación pascual: “¡Sea alabado Jesucristo resucitado!”.
