



Mérida, Yucatán.— Un total de 18 puestos del área de comidas de la conocida “Placita”, ubicada en el segundo nivel del mercado Lucas de Gálvez, permanecen sin energía eléctrica desde hace casi una semana, situación que ha generado afectaciones económicas y operativas a los locatarios.
Los comerciantes señalaron que la falta de electricidad ha reducido considerablemente la afluencia de clientes, debido a las altas temperaturas y la ausencia de ventilación.
Además, indicaron que se han visto obligados a comprar hielo para enfriar bebidas y han dejado de preparar productos como licuados, que se encuentran entre los más demandados en esta temporada.
Isabel Romero Buenfil, propietaria del local número 6 denominado “La Temaxeña”, explicó que el problema se originó a raíz de un corto circuito registrado el pasado miércoles, presuntamente causado por una intervención inadecuada durante la instalación de pantallas en el lugar.
Detalló que, tras el incidente, los interruptores (“switches”) se bajaron y, aunque se realizaron reparaciones, el servicio eléctrico no fue restablecido.
Como antecedente, la comerciante indicó que hace aproximadamente tres meses personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) acudió al sitio para informarles que debían regularizar su situación mediante la contratación del servicio, ya que ninguno de los locales contaba con medidor individual, de lo contrario se procedería a cancelar el suministro.
Sin embargo, los locatarios señalaron que desde la remodelación del espacio, ocurrida hace dos años y cuatro meses, operaban en esas condiciones sin inconvenientes, por lo que asumían que el Ayuntamiento de Mérida cubría el servicio, como ocurre en otros mercados públicos.
“Pensábamos que el Ayuntamiento se estaba haciendo cargo del pago de la luz, pero resultó que no era así”, expresó Romero Buenfil, quien agregó que, ante la falta de refrigeración, tuvo que regalar insumos perecederos para evitar su descomposición, lo que le generó pérdidas económicas.
Los afectados acudieron a las oficinas de la CFE para solicitar la instalación de medidores y regularizar su situación; no obstante, solo dos locatarios lograron completar el trámite. El resto no pudo avanzar debido a que, según explicaron, los medidores fueron retirados durante la remodelación del inmueble por parte del Ayuntamiento, sin que hasta la fecha se haya aclarado su destino.
Ante ello, solicitaron la intervención del director técnico del Servicio Público de Mercados del Ayuntamiento de Mérida, José Alfonso Lozano Poveda, para esclarecer la situación de los medidores y facilitar la reconexión del servicio.
Romero Buenfil señaló que previamente sostuvieron diálogo con el funcionario, quien aseguró que atendería el tema e incluso mencionó tener buena relación con la CFE, lo que permitiría resolver el problema. Sin embargo, afirmó que no hubo seguimiento, y tras el corto circuito, la energía no fue restablecida.
Por su parte, Carlos Ojeda indicó que el pasado viernes intentaron nuevamente contactar a Lozano Poveda para que intervenga ante la CFE y se otorguen contratos a los locatarios afectados, pero hasta el momento no han recibido una respuesta favorable.
Asimismo, los comerciantes manifestaron inconformidad con declaraciones del funcionario, quien habría señalado que únicamente seis locales estaban afectados, cuando en realidad son 18, además de atribuir el corto circuito al uso de conexiones irregulares.
“Nos culpó de usar ‘diablitos’, cuando llevamos dos años y cuatro meses trabajando sin problema”, expresó una de las afectadas, quien subrayó que no buscan generar polémica, sino una solución pronta que les permita reanudar sus actividades con normalidad.
